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ví una película francesa que se llama "alta tensión" y al final me dio pena, el director se llama "ajá" Mayo 26, 2006

Posted by carmelorestelli in Cine, Mauro Fernández.
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resulta que esta película está buena
y al mismo tiempo es muy pelotuda

la pelicula es efectista y efectiva, efectiva en su efectismo:
da bastante miedo,
tiene una fuerte tensión narrativa,
es bastante económica de recursos,
juega casi inteligentemente con algunos lugares comunes del género,
a veces te parece que los tajos te los van a dar a vos,
los gritos y las caras de miedo son creíbles

pero es pelotuda
porque al final los tipos se ponen ingeniosos

el giro ingenioso
es muy previsible, y es este:
ahora van a ver que ella que era la víctima resulta el victimario,
su personalidad está desdoblada para sorprender al espectador,
y una parte muy específica de lo que vieron en el cine era su imaginación delirante

y es muy feo desde todo punto de vista el yeite ingenioso:
convierte una narración ajustada en otra llena de incongruencias,
instaura la justificación psicologista como necesidad,
propone la locura como solución de todo,
hace desaparecer a un malo tan puro que daba gusto

este tipo ajá tenía casi una buena película,
pero la cagó su ideologia justificatoria, formalizada en el ingenio
se puso pretensioso y resultó estúpido

concluyo:
la exhibición de lo ingenioso es enemiga de lo artístico,
una historia que se justifica innecesariamente puede resultar de terror

El Código Da Vinci: Una película de mierda (4) Mayo 22, 2006

Posted by carmelorestelli in Bandana, Cine.
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A usted le muestran un tridente y enseguida dice: “¡El diablo!”. No, señores: ampliamos la imagen y el tridente es en realidad el atributo del dios griego Poseidón. Le muestran una madre amamantando a su hijo y dice (usted tiene una propensión a asociar imágenes con la iconografía cristiana, y a vociferarlas cada vez que realiza una asociación): “¡La Virgen María y el Niño Jesús!”. No, no: si miramos bien, se trata de dos deidades egipcias. Así, una sucesión de imágenes viene a contarnos (por si no lo sabíamos) que casi toda la iconografía cristiana tiene antecedentes paganos. Tom Hanks hace de profesor de simbología y se le nota que no sabe mucho: lo único que puede decir sobre los símbolos es que “una imagen (es decir, un símbolo) vale más que mil palabras”… ¡Como si las palabras no fueran a su vez símbolos!

Superados los exabruptos y el juego de perspicacia visual, comienza la cacería. Hanks, después de esta extraña conferencia en la que sólo muestra imágenes, es requerido por la policía porque lo van a acusar de asesinato y se mete en una trama insoportable e inverosímil. Tiene que descubrir claves cada veinte segundos; todo el tiempo hacen referencia a textos que repiten una y otra vez para que el espectador se acuerde, y las claves se descubren por anagramas imposibles, o por conexiones ad hoc. Cuando se ve en apuros, se escapa con Sophie, la chica que lo ayuda y aprovechan el escape para contarle cosas al espectador: detalles del pasado, por qué cada cual es quién es, etc. Hay cinco o seis persecuciones en auto; respecto de estas uno puede sacar en limpio que los policías franceses son pésimos conductores.

No tiene buenas imágenes, ni buenas actuaciones, ni una trama interesante. No funciona como entretenimiento y sólo tiene un mérito: sembró la duda en muchos católicos timoratos.

Pero, ¿cuál es el papel de lo religioso en este mamotreto de dos horas y media?
A través de complicadas claves y de textos falsamente reveladores, se descubre que Jesús tuvo una pareja; que se casó con María Magdalena y que ambos tuvieron descendencia. En el cine, cuando uno de los personajes comunicaba estas revelaciones, la gente decía “ooooohhh”, como si los autores de la película se hubieran metido con algo muy sagrado. El Opus Dei está representado caricaturescamente por dos tipos fanáticos que de lejos ya dan miedo. Pero nada nuevo: muertes, azotes, poder. (Cuándo no, el tipo del Opus Dei es español; lo que recuerda muy bien al Torquemada de la época inquisitorial)

Ahora bien: si el Opus Dei, o la Iglesia en general se sienten agraviados por esta película, entonces quiere decir que son tan idiotas como los pinta la caricatura. Quizás lo que la iglesia teme, sabiendo el tipo de público que va a consumir este bodrio, es que los católicos (especie religiosa caracterizada por el poco conocimiento de su propio dogma) se lo crean. Y la verdad es que, para uno de esos católicos que se dicen católicos pero que abandonaron sus ritos después de la comunión, es probable (mínimamente) que esta película les haga poner en duda su precaria fe.

Yo no tuve formación religiosa. A mí me importa un carajo con quién se casó Jesús, si se casó o si tuvo hijos. Si es hijo de Dios, me alegro por él. Pero supongo que el Catecismo ha influido bastante en la mente de algunas personas, y que hay ciertos dogmas que, aunque no los practiquen, los tienen instaurados como si fueran un chip. Pero como muchos católicos rara vez siguen su dogma (son católicos sólo porque no comen carne en semana santa) a veces les da por coquetear con la herejía. Y esta película los hace sentir herejes sin culpa. Un (falso) católico, ante esta película, da rienda suelta a sus “¿Y si…?”. ¿Y si todo lo que sé sobre Jesús hubiera sido una patraña urdida por la profesora de Catecismo y sus secuaces? ¿Y si Adán no hubiera sido el primer hombre? ¿Y si María Magdalena no hubiera sido prostituta? Pero claro, es un juego, porque salimos del cine y seguimos siendo católicos. “Qué buena película; me hizo sentir hereje por un rato. ¡No voy a perder el cielo por fingir herejía un ratito!”

No hay mucho más. Si alguien vio “El quinto Elemento”, hay una parte importante de la trama que es común a ambas. Y el quinto elemento, no jodamos, es una muy mala película.
Como no podía ser de otra manera, el Código termina con una reflexión final de Tom Hanks que puede resumirse en estas sabias palabras new age: “cree en lo que sientas”.
Después de esas palabras hay otra revelación que se descifra a partir de un texto ya machacado varias veces.

Si a usted le gustan las películas en las que una cofradía religiosa y la policía francesa persiguen a unos tipos que descifran claves para obtener ciertas revelaciones y que cuando se las ven feas se escapan en auto, vaya al cine. Le esperan dos horas y media de pasión. Y, si es católico, tiene el plus de que se va a poder tapar la boca de vez en cuando y decir “oooohhh”.

Vi El Código Da Vinci. Mayo 22, 2006

Posted by carmelorestelli in Bandana, Cine.
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Hoy, domingo 21 de mayo, me levanté y mi gato no estaba.

Cada vez que no lo veo tengo un mal presentimiento. Enseguida busco en el patio, en el pasillo; llegado el caso miro el techo y enseguida aparece. Mientras estoy en el techo, aparece desde el pasillo. Mientras busco por segunda vez en el pasillo, aparece desde el patio. Los gatos tienen esa virtud furtiva de aparecer desde el lugar en el que un segundo antes lo hemos buscado. El mal presagio se disuelve y me olvido enseguida.

Hoy no estaba y no apareció de golpe.

Lo busqué durante cinco horas. Recorrí techos y paredones; grité su nombre cada vez que me paraba en un punto alto. En algún momento escuché un maullido; cuando me acerqué a la casa desde donde parecía provenir, descubrí que era el llanto de un bebé. Investigué la arquitectura de las casas que rodean a la mía. Hice complejas hipótesis acerca de la capacidad de mi gato para saltar, esconderse, echarse a dormir en tal o cual lugar. Lo busqué por la vereda, árbol tras árbol. Formé una patrulla con niños que jugaban por la manzana y ellos me daban pistas que contenían secretas esperanzas o nuevas desesperaciones: “Vi un gato blanco que cruzó la calle y se fue a lo de una viejita que cuida gatos”; “me pareció verlo; un perro lo sacó corriendo”.

Siguió sin aparecer.

Salí de mi casa con una angustia insoportable; con la conciencia de haber hecho todo lo posible y sin embargo a sabiendas de que, quizás, él estaría en algún lugar desde el cual no puede volver. Y necesitaría mi ayuda. La tarde estaba cayendo y la falta de luz hacía peligroso subir una vez más a los techos.

Fui a parar en el cine. No tenía mucho para elegir; “Scary movie 4”; “La era de hielo 2”; “La llamada fatal” (Creo), y una con Denzel Washington. Escuché por canal 13 que El Código era un buen entretenimiento.

Había mucha gente. Mientras estábamos en las butacas a la espera de que se apaguen las luces, un imbécil se puso a contar la película. Otro imbécil comentaba lo bueno que estaba el libro. “Yo voy por la mitad”, decía uno. “Ah, yo lo estoy terminando”, decía otro para vanagloriarse.
Cuando las luces se apagaron, empezó la cola de Bañeros 3. Todos los presentes se rieron con los chistes sobre culos y muchos dijeron “esta la tenemos que venir a ver”. Ninguno se privaba de comer pochoclos o cualquier otra mierda que hace ruiditos tanto para sacar como para masticar.

Cuando finalmente empezó la película, el mejor entretenimiento fue un niño de no más de cuatro años que no paró de hablar, de gritar y de llorar. Por supuesto, nadie apagó sus celulares; de modo que cada cinco minutos sonaban ranitas, cumbias villeras o ruidos de la selva. Todos tenían que contestar los llamados. “Sí, estoy en el cine viendo una película buenísima. Chau. Después te llamo. (pausa) ¡En serio!… ¡No te puedo creer! (pausa) ¿Y vos qué le dijiste?”.

Cuando salía del cine muchos comentaban que había sido una película excelente. Si me sintiera mejor, diría algo sobre ella. Tal vez mañana. Sólo diré que cada película tiene el público que se merece: en este caso, cristianitos que abandonaron a su grey después de la Confirmación, quienes suponen que hablar sobre Jesús es rozar la herejía. A los catoliquitos que comen pochoclo y hablan por celular les encanta la fantasía de ser herejes. Ver esta película, para ellos, es como reírse de que al cura se le ve el rabillo del culo a través de la sotana.

Pero ahora es de noche, hace frío, estoy solo y mi gato no volvió.

CAMBIO DE IMAGEN Mayo 18, 2006

Posted by carmelorestelli in Editorial, Karmelo Restelli.
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Debido a sugerencias de nuestros habituales lectores y columnistas, hemos decidido modificar el aspecto de nuestro Blog para facilitar la lectura de los textos.
Esperamos sea de su agrado.
Disculpen las molestias.

La pelotudez ideológica Mayo 18, 2006

Posted by carmelorestelli in Bandana, Editorial.
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Hace poco una persona me preguntó si yo no iba a ver cierta película “por cuestiones ideológicas”. Entendí lo que quiso decir: por alguna razón, él (quien se autocalificaba como “de ideología de izquierda”) suponía que yo profeso una “ideología de derecha” y, como la película es “de izquierda”, yo seguramente tendría reparos para verla. (Como Ana San Marín, no voy a dar el nombre de la película porque, para este caso, es irrelevante)

Aclaraciones: ni esa persona es “de izquierda”, ni yo soy “de derecha”, ni “izquierda” ni “derecha” son nombres de ideologías, sino de (muchas veces vagos) pensamientos políticos. Y yo jamás me fijo en ese vago pensamiento cuando voy al cine. Pero a las personas “de izquierda” (sobre todo cuando se autocalifican como tales) es difícil convencerlas, porque estar en desacuerdo con ellos implica que uno es “de derecha”.

Claro, un pensamiento político está fundamentado en una ideología. Pero también lo está cualquier otro pensamiento. Por eso, de todos los términos de los cuales pudiera predicarse la pelotudez, los términos ideología e ideológico llevan una clara ventaja. La ideología es un conjunto de ideas que fundamentan una doctrina.

Esa definición desabrida tiene algunos matices: durante el siglo XX algunos pensadores descubrieron:
a) que no es posible escapar de lo ideológico
b) que lo ideológico opera de manera inconsciente.

Lo único que podemos hacer es trabajar lo más profundamente para sacar a la luz una serie de supuestos que (en principio) fundamentan nuestra ideología.
El problema es que, si lo ideológico es inconsciente, no puede ser justificado racionalmente. Una condición tan fuerte no puede ser verdadera ni falsa, porque se convierte en una especie de fondo de cualquier pensamiento o discurso. En otras palabras, no puede ser discutida ni mencionada ni pensada.

El mandato parece ser que, cuando uno habla, si se da cuenta de ciertos supuestos ideológicos, es de buena voluntad hacerlos explícitos. Y es de mala voluntad hacer algo que aparece bajo el ropaje de cierta ideología y que, sin embargo, pertenezca a otra ideología.

¿Pero cómo sé yo cuáles son mis presupuestos ideológicos? ¿Cómo puede saberlo otro, si ni yo mismo lo sé?: si yo digo cuáles son mis presupuestos ideológicos, debo tener presupuestos ideológicos que sustentan el hecho de que yo explicite mis presupuestos ideológicos. Por lo tanto, debo explicitar esos segundos supuestos ideológicos. Pero he aquí que estos segundos supuestos están sustentados en terceros supuestos, y así hasta el infinito. Por otra parte, ¿cuáles son los presupuestos ideológicos que llevan a alguien a pedirle a un tercero que explicite sus presupuestos ideológicos? ¿Y cuáles son los presupuestos ideológicos que sustentan a esos presupuestos? Puesto que lo ideológico, al igual que lo simbólico, se refuerza por el disimulo, ¿qué estoy ocultando cuando muestro lo que debería estar oculto? ¿Y qué muestro cuando creo estar mostrando algo que estaba oculto? Es un juego de nunca acabar, en el cual cuanto más explicito, más estoy ocultando.
En este juego hay una falacia sustancialista: “debajo” de lo que se dice o se omite, hay algo sustancioso que le da forma a eso que se omite o se dice. Pero como siempre hay algo debajo de lo que está debajo, en algún momento debemos detenernos, no por haber llegado al último bastión de la ideología, sino por fastidio, por cansancio o por satisfacción. Como en cualquier otro juego.

La película no me gustó. Ergo, soy de derecha.

LOLA – THE KINKS – 1969 Mayo 17, 2006

Posted by carmelorestelli in Mauro Fernández, Música, Poesía.
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HACE MUCHO ME GUSTAN LOS KINKS.
LAS CANCIONES SON IMPECABLES. LAS LETRAS, MUCHO MAS JUGOSAS QUE LAS DE LOS BEATLES, QUE JUGABAN EN PRIMERA POR AQUELLA ÉPOCA.
COMO LOS VENGO ESCUCHANDO SEGUIDO ÚLTIMAMENTE, ME PUSE A TRADUCIR ALGUNAS LETRAS. QUIERO QUE LEAN ESTA QUE ES UNO DE SUS HITS, BASTANTE INCORRECTA PARA UNA CANCION POP DEL 69.

La encontré en un club del bajo
donde pedís champán y te dan algo
con gusto a cocacola
Ella me sacó a bailar
y me dijo con voz marrón oscuro
mi nombre es Lola
Debo decir que no soy el tipo
más fuerte del mundo
y cuando me apretó en la pista
casi me rompe la espalda
Tampoco soy el tipo
más boludo del mundo
pero no entendí bien por qué
caminaba como chica
y hablaba como un señor
Asique tomamos champán y bailamos
entre lamparitas imitación vela.
Después me sentó en su falda y dijo
nene vamos a mi casa
Se sabe que no soy el tipo
más apasionado del mundo, pero casi
me desmayo de emoción
Cuando llegamos
del pedo me caí al piso
y quedé en cuatro patas
y la miré desde ahí. Así
era como yo quería estar
y siempre quiero estar
así para mi Lola
Lola se reía,
me agarró la mano
y dijo nene
te voy a hacer hombre
Claro, yo no era el tipo
más experto del mundo,
la verdad ni siquiera
había besado a ninguna
Las chicas pueden ser hombres
los hombres pueden ser chicas
es una confusión para todo el mundo
menos para Lola
En fin, no soy el tipo
más macho del mundo
pero ser hombre me gusta
y a Lola también

Vi una buena película Mayo 17, 2006

Posted by carmelorestelli in Bandana, Cine.
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Hay que prestar atención a la metáfora que se desprende de la imagen: una pelota de tenis que pasa por encima de una red. No se ve a los jugadores; sólo la pelota que va y viene. En algún momento, la pelota toca la red y se va hacia arriba. No se sabe de qué lado va a caer. Luego desciende y un segundo antes de que el destino esté claro y sellado, la cámara se detiene. Una voz en off dice algo que en ese momento puede tener al menos dos sentidos contrapuestos: es revelador, o es banal. Se dice algo (no lo recuerdo literalmente) acerca de la suerte. Algo así como “si todos supiéramos la cantidad de suerte que ha intervenido aun en aquellas decisiones mejor estudiadas, no seríamos tan… (¿soberbios? ¿calculadores? ¿meticulosos? No recuerdo el tenor del adjetivo)”

La imagen, la metáfora y lo que dice la voz en off suenan pueriles. La genialidad está en que estos elementos se conjugan perfectamente para que la metáfora adquiera un sentido pleno en un acontecimiento posterior, y que uno pueda releerla sin ese escozor que provocan las sentencias desgastasdas y las imágenes muchas veces vistas en películas mediocres o en sueños inverosímiles.

El resultado es que, para llegar a develar la metáfora, el espectador en apenas diez minutos de película ya se encuentra inmerso en una trama tensa y dinámica, en la cual resulta difícil predecir los acontecimientos inmediatos. En realidad lo poco que uno puede predecir, se consuma rápido y pasa. No se crean falsas expectativas con hechos que luego no ocurren. Y lo que ocurre no defrauda.

La diferencia entre los buenos narradores y los malos no está en el tema que hayan elegido, sino en jugar sutilmente con unos pocos elementos que pueden sonar a ya vistos y escuchados, y hacer de ellos una historia interesante y sin golpes bajos.

Aunque no podía faltar (y quizás sobraba) el costado psicológico del autor, quien cedió a la tentación de hacer hablar a los muertos desde la voz de un dilema ético, en un tal vez innecesario monólogo entre varias facetas de una misma conciencia.

La película es “Match Point”, de Woody Allen.

Canción de amor mientras tanto Mayo 12, 2006

Posted by carmelorestelli in Fede, Música.
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Agradezco desde mi humilde silla la posibilidad de escribir que los amigos Karmelo y Mauro me han prestado, y raudamente me dispongo a continuar el asunto que en mayúsculas disparó el último, para luego en otra oportunidad introducirme en temas cinematograficos que Ana despliega con acidez e inteligencia.
Ayer charlábamos de madrugada sobre el estatus de la canción lationamericana, el origen del rock argentino y otras yerbas sin palo. Me puse a pensar que nuestro querido país pocos artistas ofreció en la canción romántica al continente luego de la década del sesenta, y sobre todo after la del setenta. Porque lo importante, en este caso creo, es la canción de amor. Tenemos altísimos compositores como Homero Manzi, Chico Novarro, Mario Clavell, Carlos García Moreno, Andŕes Calamaro, en lista salteada e incompleta. Sin embargo en este tiempo le entregamos pocos intérpretes puros, hombres de levita, cierre de saco ancho, dulces mujeres con voces ardientes a la región. María Martha supo entonar veinte años el bolero correctamente en Michelangelo, y ahora se baña con treinta quilos menos de los 290 en su enteriza dentro de las aguas cálidas de Miami, y al entrar resuenan los presets de los colchones que escupe algun teclado de su estudio.
Pero no voy a seguir monologueando pelotudamente para ir al grano. Quiero reinvindicar la figura de nuestro más importante intérprete al norte del canal del Panamá, en sufrido encanto y majestuosa popularidad, que ya nos dejó. Se trata del gran Daniel Riolobos. Sin perder la línea trepanadora del submundo, exhibo antes cierta especie que corrió en cagatintas en México: el hijo de Daniel murió lamentablemente, pero anda dando vueltas un “Daniel Riolobos”, que no se sabe bien si es sobrino nieto o algo por el estilo, chongo desagradable que las trajo amargas a nuestro querido Juan Gabriel, le han sacado fotos juntos y el querido juanga dijo, en bata de seda, que apenas lo conocía y lo quería ayudar. Terminó el divo editando un single “Inocente de ti” para lavar, parece, las culpas propias y ajenas…

Daniel, el nuestro, el “Frank Sinatra del Bolero”, según dice Ricardo Risetti en “De Corazón a Corazón, Memorias del Bolero en la Argentina”, nació en Mendoza en el 32 y murió en su segunda patria, la mexicana, en 1992. Comenzó a estudiar canto imitando a Leo Marini escuchándolo por una radio chilena, a través de la cordillera……………..luego BA, por poquito tiempo, ya que pasa a MX en 58. Ahí empieza una carrera de gloria en todo el continente norte, y en 1964 grabó un LP inconseguible con Astor Piazzola interpretando Uno y Garúa. Manzanero fue su pianista, atenti….ya que estaba por detrás de Dani. En 79 ganó, con la magistral “Cuenta Conmigo” de Bernardo “Chico Novarro” Mitnik el Festival OTI de la canción en Venezuela….y en la temporada ochenta, amigos, sí sí sí:

INTEGRA UN EXITOSO “SHOW” EN LA CIUDAD DE MAR DEL PLATA CON ROBERTO GOYENECHE Y JUAN VERDAGUER LLAMADO PARA GENTE DE BUEN GUSTO

(¿acaso eso no somos nosotros? la sociedad del buen gusto de principios del siglo 19).
Rechazó cantar “Sabor a mí”, porque no le gustaba, simplemente.
Pequeño homenaje al gran Daniel Riolobos. Seguiremos informando.

UNA PELÍCULA DE MIERDA 3 Mayo 10, 2006

Posted by carmelorestelli in Ana San Marin, Cine.
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Un intelectual de esos que se dejan la barbita pero no saben tomar del pico me invitó al cine a ver una superproducción yankee (les recuerdo que yo amo las superproducciones y con eso me compran como a una nenita) y ya en los avances empezó con la manito a tratar de ganar terreno para las escenas de miedo ¡Que miedo! ¡Me quieren toquetear en un cine! En fin, estaba lleno de parejas felices que de ahí se iban a procrear, solitarios que se masturban mirándose el pene y adolescentes que gritaban o se reían según indicaban las obvias leyes del cine para ellos, yo azorada encendiendo un cigarrillo que me obligaron a apagar, soportando que mi acompañante se mareara a mitad de película y se fuera “a tomar aire”, pero soportando tenazmente hasta el último de los títulos para poder contar en este blog lo sucedido.
Obviamente no voy a decir cómo se llama la película para evitar generar un boicot o un aluvión de gente que me odia llenando las salas. Lo cierto es que actúa esta actriz gordita y con otro color de pelo que supo ser de las más cotizadas de la industria en aquellos años que se animaba a un front full y tenía todas las costuras por dentro, ahora hace de madre y aunque tiene los mismos ojos con que miraba penes semi-erectos y se reía, ahora los usa para emitir ternura: – ¡Ahhhhh! En esta película la acompaña el carilindo con la nariz más cerca de la boca del mundo, con esa voz con la que otrora supo decir “si me quieres, échame un cable”. Esta película es bien obvia y trata de inmortales. Así de corta, los humanos empiezan a nacer “azarosamente” inmortales (esto en el film se explica mejor y juega un poco con la globalización y que no importa si sos africano pobre o sueco rico, lo importante es ser inmortal. De esto se dan cuenta enseguida las superpotencias del mundo que de inmediato comienzan a rastrear a todas las mujeres embarazadas del planeta para arreglar algo así como un pre-contrato por si resulta que su bebé es inmortal. Obviamente la comunidad toda pone el grito en el cielo (menos la científica que juran que se la veían venir) y se genera una despiadada búsqueda de niños inmortales. Claro que todos sabemos que para saber si un niño es inmortal o no, hay que intentar matarlo. Es por eso que se producen más muertes que grandes hallazgos (las escenas más fuertes son las de las madres matando a sus propios hijos, hay una japonesa que lo revienta a escobazos y el pibe sobrevive en el hospital luego de estar en estado vegetativo diez años, ella va presa y al final el pibe no era inmortal, y la va a visitar a la prisión y lo requisan unos tipos grandes que lo manosean porque creen que es inmortal, una pena todo).Claro que esta película tiende a polemizar sobre los Mesías o Enviados de dios con la recalcitrante y a habitual bobera de los ortodoxos, pero al final están todos de acuerdo y se unen contra un enemigo común que no puedo anticipar de quién se trata pero solo voy a decir que llegan en naves.
A este brillante argumento hay que agregarle un hombre viejo que aparece en varias oportunidades comiendo basura o en alguna otra forma descontextualizada y que a la postre uno comienza a darse cuenta que el viejo también es inmortal porque se deja ver realizando cosas que los mortales no haríamos. ¡Y acertamos! El viejo resulta ser uno de los primeros inmortales que jamás fue descubierto por ningún gobierno, ni presidente de club de barrio, y que al final de la película acaba por desenredar el nudo del argumento a bordo de un auto viejo (atiendan la metáfora) pero que resiste a todo tipo de terreno o daño que le provoquen.
Un párrafo aparte para las escenas de sexo de esta película que como nunca antes en el cine logran incomodar a los espectadores por estar filmadas (en el único acierto del director) desde adentro de los cuerpos.
A medida que la canallada de los guionistas (los mismos que hicieron la de los dragones en los armarios de los chicos en una universidad de EEUU) llega a su fin, uno se va dando cuenta que en realidad desde el minuto uno de la película estuvo suponiendo algo que estaba equivocado y a medida que se va resolviendo uno se siente humillado y con ganas de prender fuego el cine con tanto babieca adentro, algo similar a lo que ocurrió con Sexto Sentido pero en este caso, menos obvio.
Cuando termina el film uno cambiaría no salir del cine por una semana a cambio de volver a verla y entender cosas que había pasado por alto como un espectador obvio y estandarizado. Prometo que cuando salga en DVD voy a verla de nuevo a velocidad rápida y luego voy a hacer otra crítica en este blog.
Afuera estaba el nerd con su mareo a cuestas y un par de chocolates en la mano preguntándome si me había gustado la película y si íbamos a tomar un café. “¡Que miedo un café! …vamos”, le dije riéndome.

OTRA DECEPCIÓN Mayo 6, 2006

Posted by carmelorestelli in Mauro Fernández, Música.
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YO CREÍA QUE MARIA MARTA SERRALIMA CANTABA BIEN, AUNQUE NUNCA LE HABÍA PRESTADO ATENCIÓN. PERO EL OTRO DIA VI UN SHOW POR CRÓNICA, Y DECUBRÍ QUE CANTA FEÍSIMO.

HACÍA MUCHO QUE NO ESCUCHABA CANTAR A ALGUIEN CON MENOS ONDA.
LOS ARREGLOS QUE USA SON ESPANTOSOS, UNA ESTANDARIZACIÓN DESCUIDADA DE LO CONVENCIONAL. SI TUVIERA UN POCO DE GRACIA , ESTO NO IMPORTARÍA TANTO.
PERO NO LE PONE NADA:NI MATICES, NI ACENTOS, NI GRACIA PERSONAL, NI ENERGÍA. ¡NI SIQUIERA AFINA! TAN SIMPÁTICOS QUE SON ALGUNOS BOLEROS, Y VENIR A CAGARLOS ASÍ…
LO QUE SÍ PARECE ES MUY SEGURA Y CONFIADA DE SU SHOW. ESTÁ COMO CANTANDO (MAL) PARA LOS AMIGOS. COMO A VECES PASA CUANDO ALGUIEN
CANTA PARA LOS AMIGOS. O COMO SI RECIÉN SE HUBIERA LEVANTADO Y
ESTUVIERA PASANDO LETRA.
Y PARA PEOR, ENTRE TEMA Y TEMA, HABLA. Y HABLA PELOTUDECES. COMO SE SABE, ÉL UNICO MÚSICO QUE PUEDE HABLAR EN UN SHOW ES CHARLY. EL MONO VILLEGAS ERA BUENÍSIMO HABLANDO, PERO SE MURIÓ. ESPINETA ANTES PARECÍA QUE DECÍA COSAS INTERESANTES, PERO ERA PORQUE LOS QUE LO ESCUCHABAN ESTABAN DROGADOS.
PARA MÍ QUE LA GENTE LA APLAUDE A MARÍA MARTA PORQUE ES GORDA. PORQUE ESTÁ EL MITO DE QUE LOS GORDOS CANTAN BIEN, Y QUE POR ALGO HAY TANTOS TENORES GORDOS Y ESO, Y TAMBIÉN ESTÁ ESA COSA DE QUE HAY QUE SER CONDESCENDIENTE CON LOS DISCAPACITADOS.
BUENO, PORCEL CANTABA BASTANTE BIEN LOS TANGOS, AUNQUE DESPUES SE HIZO
MÁS DISCAPACITADO Y ENCIMA CRISTIANO.
PERO EL ÚNICO GORDO ARGENTINO QUE CANTABA BIEN ERA BILLY BOND, AUNQUE
DESPUÉS SE HIZO BRASILEÑO Y EMPRESARIO. CALAMARO NO CUENTA PORQUE ANTES ERA FLACO, Y CADA VEZ CANTA MEJOR.